martes, 7 de junio de 2011

La historia de Megan

Megan tan solo tiene diecisiete años, aún es una niña, una niña que cualquier padre quisiera tener, es inteligente, amable, educada, guapa, inocente, habladora, alta, delgada de ojos verdes, cabellos largos, enredados entre sí, de un color dulce como el chocolate.
 Solo le queda un año para ser mayor de edad, nadie lo diría ya que tiene rasgos infantiles, unos rasgos tan bellos, como si fuera un bebé, pero ya tiene diecisiete años, es mayor, así se considera ella.
Siempre riendo con una fuerza brutal, haciendo el tonto a todas horas sin importarle nada, tiene unas amigas estupendas, y una familia que la quiere y la apoya, es feliz, o al menos eso aparenta. Solo hay una cosa que no encaja con esta descripción, sus notas.
Este es el segundo año que repite curso, nadie se explica como una niña tan formal sea capaz de repetir.
Recuerda aquel año como si hubiera sido ayer, ese año tan malo en el que suspendió, se arrepiente cada día de no haber hecho caso a su padre cuando éste, le dijo que aquel instituto no le gustaba, pero como iban todas sus amigas, cedió.
 Megan abandonaba su colegio, su parque, sus amistades, su casa, abandonaba su infancia al mudarse a un pequeño pueblo de las afueras, Stlezer. Un pueblo de doscientos habitantes, en verano repleto de gente, en invierno desértico, con piscina, algunos bares, canchas de futbol, tenis y baloncesto…un pequeño parque para los niños, una playa... Stlezer, acompañado de otros pequeños pueblos más, como Portback, donde estaba situado el instituto y los colegios, un pueblo mayor que el anterior, con varias playas, tiendas y muchos restaurantes, Constum también tenía playas, bares y tiendas, y lo mejor de todo…discoteca, y Brokavie, era una residencia con una playa preciosa, la más bonita de todos los pueblos.

Primer día de instituto donde no conocía a nadie salvo a su sombra que la perseguía constantemente, un día soleado, algo caluroso. Como en cualquier película, el primer día de instituto no es precisamente el mejor día de tu vida.
Vivía en una casa preciosa, enorme cerca del mar, con unas vistas increíbles, no estaba tan mal aquello, pero aún así, echaba de menos lo suyo, su vida, todo esto era diferente, no le gustaba.
 Al cabo de unas semanas empezó a relacionarse con los chicos de su clase, eran agradables, pero se sentía más pequeña de lo que ya era alrededor de niños un año menor. En aquel momento eso ya no importaba, ella sola se había buscado esa situación, no había vuelta atrás.
Pasa ese año, pasa el otro, llega el verano, el verano de los quince, todo aprobado, unas amigas increíbles, tres meses para salir y divertirse, y para colmo, algo nuevo para ella, un novio, guapo, moreno, alto… se llamaba Isaac, el chico más guapo del instituto, Megan se sentía la envidia de muchas de aquellas adolescentes, las típicas engreídas que te sonríen por los pasillos y cuando te ven con aquel chico cuchichean entre sí sin apartar la mirada de aquella bonita y feliz pareja.
El verano pasó como un suspiro. Todas las mañanas se levantaba, se ponía el bañador, e iba directa a la piscina que tenía aquel bonito pueblo, así era ahora, todo perfecto. Después se iba a comer a casa, y en menos de dos horas ya estaba preparando la mochila para quedar con sus amigas e ir a la playa. No siempre era así, ya que tenía otras ocupaciones, un novio con el que quedar. Pasaban muchas tardes juntos en aquel parque de margaritas, donde se conocieron por primera vez. Reían, jugaban, disfrutaban de la vida que por fin para ella, era perfecta.
Por las noches se celebraban fiestas, las mejores fiestas que Megan había conocido, sus primeras fiestas, rodeada de gente, lleno de adolescentes, chicos guapos, chicas altas con tacones, deseando llegar a esa edad.
Una noche Megan disfrutaba de una de las fiestas, bailaba, reía, y probaba el alcohol por primera vez, al principio le desagradaba, pero descubrió los efectos que contenía, y empezó a pasarlo mejor, hasta que llegó a un punto en el que no se encontraba bien, algo le había sentado mal, la fiesta ya se había terminado para ella. Isaac la llevó a un lugar más tranquilo para que nadie la viera en aquel estado tan vergonzoso. Él se sentó en un banco y ella acomodó su cabeza en sus piernas abrigada por una chaqueta grande.
Durmió profundamente durante un par de horas, hasta que la luz del amanecer la despertó. Le dolía la cabeza, como si se hubiera dando un golpe, no se acordaba mucho de lo sucedido aquella noche, salvo los minutos antes de caer en un sueño profundo. Isaac la miró a los ojos con una enorme sonrisa, Megan, avergonzada le agradeció lo que había hecho por ella, y con unos segundos de miradas intercambiadas, él le dio un bonito beso, más largo de lo habitual. La acompañó a casa y allí se despidieron.
Era la primera vez que pasaba tanto tiempo con su novio, una noche entera, posiblemente maravillosa aunque la haya pasado durmiendo, pero estaba él, acompañándola en su primera borrachera. Isaac tenía dos años más que ella, y sabía lo que era pasar por aquello.
El resto de las fiestas apenas bebió, y disfrutó más, se dio cuenta que no se necesita estar bajo los efectos del alcohol para pasárselo bien.
Otros días se quedaba en casa cuidando de sus hermanos, Naiara la mediana, y Mikel, el pequeño de la casa.
Algo trastos fastidiaban a su hermana mayor haciendo travesuras, cosas de pequeños…”lo que era ser pequeño”, ya no se sentía así, tenia responsabilidades.
Pasado el verano, la relación duró tan solo dos cortos, bonitos e intensos meses. Como se suele decir “un novio de verano”. Había pasado tanto en tan poco tiempo… sentimientos expresados con apenas una mirada, un roce, una sonrisa, un beso… pero no todo es eterno. Megan triste por la ruptura, sintiéndose enamorada de repente, sin poder evitarlo le vienen recuerdos, y derrama lágrimas que absorbe su almohada. Quiere despertar de esta pesadilla, porque es una pesadilla y no la realidad, lo intenta, intenta despertarse pero es inútil, se da cuenta que está viviendo la cruda y dura realidad, de que no todo es como esperaba, ya no está en su burbuja de cristal, ya no es una niña.
Pasan los meses y sigue sin olvidarle, pero no es su única preocupación, ahora se le acumulan muchas más cosas, grandes discusiones con las amigas, notas pésimas en el instituto y diversos problemas en casa.
Aquellos meses habían sido perfectos, cada noche desea volver a vivir todo aquello, pero lo único que puede hacer es vivir de recuerdos, vivir en el pasado, lo que hace que el presente se esfume con el tiempo.

Megan no consigue aprobar todo y vuelve a repetir, otro año más tirado por la borda.
Después de diversas charlas con sus padres, intentando hacerla entender lo duro que es la vida, lo importante que son los estudios, que eso es lo único que tiene que hacer ahora, Megan se derrumba en un mar de lagrimas delante de ellos, éstos, atónitos, no saben cómo actuar, intercambian miradas con pensamientos similares, pero lo que sus padres no saben es que Megan no está pasando por una buena situación. Dolida, les explica la ruptura con Isaac, y las discusiones ahora habituales con sus amigas. Ambos la entienden y se funden en un profundo abrazo familiar.

Al cabo de un tiempo pensando, y dándole vueltas a todas las conversaciones con sus padres, una mañana se levanta decidida, se mira en el espejo y se dice a sí misma feliz y sonriente “Veamos lo que te depara el futuro señorita.”

domingo, 27 de marzo de 2011

Asentando la cabeza.

Cuando éramos pequeños y te gustaba alguien pero no te atreves a decirle nada.
Cuando tuvimos nuestro primer novio, éramos las más felices del mundo, no hablábamos con él, no nos saludábamos, pero...teníamos novio.
Luego llegaba darse la mano...y un beso en la mejilla, nos poníamos colorada porque era el primer beso que nos daba un chico.
Después el beso de verdad, ese beso en los labios, que dura dos segundos, pero que hablamos de ello dos horas.
Besar a alguien, nos hacía sentirnos bien, nos hacía sentirnos mayores, lo hacíamos porque nos gustaba esa persona, ahora besamos porque nos apetece, porque nos parece guapo, o simplemente por besar a alguien. Hemos olvidado el significado de besar. ¿Por qué lo hacemos si no le queremos?, ¿Por pasarlo bien?, ¿Por sentirnos más queridos? ¿Por qué?
Yo, quiero volver a sentir lo que sentía cuando era pequeña, esa sensación, ese cosquilleo en el estomago, esas “mariposas”.
Quiero volver a saber el significado de por qué besamos a alguien.

jueves, 24 de marzo de 2011

Momento de inspiración.


Si el dibujo del amor es el corazón, ¿cuál es el del odio?

El sexo es la causa de nuestra existencia.

Enséñame el camino, prometo no perderme.

Estás aquí porque tus padres no supieron usas precauciones.

Enséñame a querer, yo te enseñaré a amar.

Acaricia con una pluma mi cuerpo desnudo, será divertido.

Busca el camino de mi cuerpo encontrarás el final.

Róbame la virginidad, hoy te dejo.

No pierdas esa oportunidad por el primer gilipollas que pasa.

No me mires con esa cara, te acabarás enamorando de mí.

Hago el gilipollas en cualquier lugar y momento sin importarme nada, salvo que lo hago contigo.
   
    Gracias a ti, soy quien quiero ser.

 No me dejes, si lo haces me iré contigo.

Estaré contigo cuando no me quieras pero me necesites, y me marcharé cuando me quieras pero ya no me necesites.

Muérdeme, déjame cicatriz, estarás marcado en mi cuerpo.

Prefiero un minuto contigo, que mil sin ti.

Haré que te enamores de mí, si te hago daño, no me hago responsable.

Quiero estar en tus sueños y despertarte sudando.

Deslízate despacio, ten cuidado, se prudente.

Me hipnotizas cuando me clavas la mirada de ese modo, para, me quema.

Cuando me miras, me nombras, se que por un instante has pensado en mi.

Lo único que nos separa es la distancia.

Sal y ve lo que hay fuera de tu burbuja.

Eres guapo, pero no estás a mi altura, una lástima.

¡Qué! ¿Una foto?

Pisa el acelerador, disfrutemos de la velocidad.

Esto no va a quedar así, me vengaré.

Me encantaría cortarte en pedacitos y darte de comer a los pececitos.

Quiero besarte. No te lo creas, es broma.

Si me quieres, dímelo, no esperes a que se adelante otro y te lamentes.

Pégame, soy fuerte, no me dolerá.

miércoles, 16 de marzo de 2011


Solo el saber que existes ya hace que te odie.
Te odio por como me miras, por como me hablas, por como te preocupas.
Te odio por tus ojos, por tu voz, por tu sonrisa...
porque me duele escuchar como te ries, porque me duele ver que te acuerdas de mi, que te importo.
Te odio porque te has metido en mi mundo y ahora no te puedo sacar
porque antes podia vivir sin ti, porque no necesitaba verte, porque me daba igual donde estuvieras.
Te odio porque me haces sentir bien y no puedo decirtelo, te odio porque enciendes mi corazón y apagas mis palabras.
Te odio porque desearia no conocerte, te odio porque por ti lloro, por ti río, por ti siento.
Te odio porque se que no te tengo, porque se que no me quieres, porque se que me conoces y que sabes lo que por ti siento.
Por eso te odio, porque lo sabes y no haces nada.
Te odio porque no puedo decirte lo que ya sabes, que te odio porque te quiero.

domingo, 27 de febrero de 2011

Cumpleaños a lo grande

Un cumpleaños hay que celebrarlo por todo lo alto, a lo grande, rompiendo las reglas, haciendo locuras, todo con tus seres queridos, disfruta, solo se vive una vez, solo se cumple una vez por cada año, y cada cumpleaños es diferente, con un año más, disfrutarlo a tope como si fuera el ultimo día de tu vida.
Bebe, ríe, llora, corre.
Vive.

viernes, 25 de febrero de 2011

Padres


Nos sentamos así cuando tenemos problemas, cuando tus padres discuten, no quieres saber del tema, gritan, intentas no escuchar pero es imposible, resulta habitual porque sucede casi todos los días, es molesto, quieres que se acabe ¿pero qué haces? nada, es inútil, por mucho que digas nunca te harán caso, te dicen que te calles, que son cosas de mayores, pero sabes que pasa, que eres la persona que tiene que aguantar que se peleen constantemente, no aguantas mas, bajas al salón, te plantas enfrente de ellos, y con lagrimas en los ojos y un nudo en el estomago, les dices que se acabó, que quieres ser feliz, te duele porque son tus padres, les quieres pero…prefieres que estén juntos y discutiendo, o separados y felices….supongo que es evidente.

jueves, 24 de febrero de 2011

Miedo a crecer


La vida no es eterna, dura un tiempo y no sabes cuánto, a veces sientes que quieres que el mundo se acabe, otras que nunca sea así. La vida es injusta en algunos momentos a todo el mundo, por eso hay que aprovecharla cuando se está en casa de mamá y papá, seguimos siendo niños a pesar de creer ser adultos por tener 16, 17, 18 años...pero en verdad, seguimos siendo unos niños. Que quiere decir?? Que desconocemos todo, desconocemos el exterior, como se vive cuando te independizas, estás solo, sin tus padres, empiezas una nueva vida tú solo. Personalmente le tengo tanto miedo a la vida como a la muerte, tengo miedo de crecer, de vivir en mi propio mundo, sin mis padres, no dormir bajo su techo....a veces pienso que sería divertido poder ser Peter Pan y volar hasta el País de Nunca Jamás... donde los niños no crecen y se divierten, pero eso es imposible, me da miedo que mi familia vaya creciendo, perdiendo años de vida, sabiendo que cuando yo llegue a esos años ellos no estarán. Es duro y difícil, pero si esto pasa, tiene que haber una razón....por algo vivimos, y por algo morimos. Será verdad que después de la muerte hay algo?? Aunque nuestro cuerpo esté sin vida...nuestra alma irá a algún lado?? O todo se desvanecerá?? Son mil y una preguntas que no sabremos si algún día serán respondidas. Supongo que no serian respondidas porque, quien podría responder algo así, mediante teorías?? Nada es seguro al menos que se pruebe, pero nadie se puede morir y luego vivir.

Quiero vivir como ellas

Quiero volver a saber que se siente cuando te dicen te quiero, cuando te dan un beso de verdad, con cariño, quiero acordarme de esos momentos en los que sientes algo cuando ves a esa persona, cuando te mira o te sonrie, quiero no parar de hablar de él, de tener tema de conversación con mis amigas cuando no hay nada más que contar, que me de un abrazo cuando esté triste, quiero poder decir: estoy con alguien.
Quiero acordarme de cuando se te ponen < los pelos de punta > cuando te acarician despacio, quiero un abrazo que me transmita sentimientos, todo tipo de emociones.
Quiero soñar contigo y despertarme sabiendo que no eres solo un sueño.
Necesito a alguien que me duemuestre que merezco la pena, quiero ser felíz!

HASTA DE NIÑOS CONOCEMOS ESAS SENSACIONES

¿Qué es lo que siento?

No hacías parte de mi vida, eras mi vida, te quise de la misma manera que una niña quiere a su muñeca, me entregué, me expresé, y te di todo lo que tenía y más. Tiempo intentando olvidarte y sigue siendo inútil.
Hoy pienso, " quiero olvidarte y te voy a olvidar", mañana te veo y entonces el ayer nunca existió.

 Te miro y me miras, me pongo nerviosa, te muestro una leve sonrisa porque soy incapaz de decir ni una palabra, me dices hola y te vas, te sigo con la mirada hasta que desapareces. Luego pienso una y otra vez cada detalle de aquella inesperada sorpresa, y sonrió.

Eres como una droga, me cuesta no pensar en ti, cuando pienso, me apeteces, pasa el tiempo y está casi superado, escucho tu nombre y vuelvo a recordar, te veo y ya quiero, y cuando te pruebo, me engancho de nuevo.
Quiero desintoxicarme.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Sentimientos

Pienso que a veces la solución sería desaparecer, no haber existido nunca, pasan tantas cosas por mi cabeza...tantos sentimientos a la vez, pienso locuras que por momentos me hacen sonreír, pero luego despierto...y se borra la sonrisa de mi cara, se borra al recordar que hay gente que me quiere, esas personas que aportan cosas en mi, por momentos me fastidia que me quieran......si no lo hicieran, hace tiempo que no seguiría aquí, sería mucho más fácil, solo tendría que pensar en mí, pero como no es así, no voy a ser egoísta.
Tengo que fingir, hacer como si nada pasase, mirar a la cara con una sonrisa falsa, aparentar ser feliz, llegar a casa y quitarme la máscara que tengo diariamente, llorar y llorar todas las noche, y por la mañana maquillarme y volver a “ser” feliz.